La Quinta luna de Cosquín. De homenajes, recuerdos y cuyanías

La noche del miércoles entregó algunos momentos que nos recuerdan que el festival sigue vivo, y se retroalimenta de novedades, sin dejar de lado la historia

El hecho artístico tomó por sorpresa a más de uno, a pesar de que se había anunciado difusamente: la Delegación de la Provincia de Córdoba, volvía a  presentarse después de mucho tiempo en el escenario Atahualpa Yupanqui. La selección de una obra que tiene que ver con Yupanqui no es casual: el norte cordobés fue morada y paisaje de la mitad de su vida, y la de su compañera Nennete Fitzpatrick. Inspirada en los libros Una mujer llamada Pablo, de Isabel Lagger y Atahualpa Yupanqui: Cartas a Nenette, de  Víctor Pintos y bajo la dirección de Hugo de la Vega y Juan Manuel Brarda, la presentación llevó por el título Nenette y Atahualpa Él conocido por todos. Ella, quizás sólo por él. A través del personaje central, Coral Resonancia interpretó obras de Yupanqui y Pablo del Cerro, nombre con el que firmaba la pianista francesa. “Recuerdo del Portezuelo”, “Duerme negrito”, “El Alazán”, sonaron en las voces de los intérpretes cordobeses, que lograron la primera gran ovación de la noche.

Derechos de autora Natalia Roca

La cordobesa Silvia Lallana propuso otro homenaje, esta vez de cantoras a la cantora fundamental: Mercedes Sosa Un Grito en La Voz con el colectivo federal formado por Cecilia Mezzadra, Alejandra Tula, Eli Fernandez, María Fernanda Juarez, Sofía Assis, Sofia Arburúa y Yuki Nievas y banda de lujo: Maxi Bressanini, Esteban Gutiérrez, Marco Cordero, Sebastián Tello y Juan Sanz. Abrió su presentación con un enganchado de obras del folklore argentino, con una presencia y voz de quien sabe moverse y cantar sobre un escenario. Pies descalzos, y una voz ecléctica que alcanza registros altos como climas íntimos. Toda una puesta en escena para el homenaje con visuales del fotógrafo y cineasta Sergio Manes, y un cierre a coro del himno de César Isella, “Canción con Todos”. Emotivo y necesario.

El trio rosarino Garupá, eligió recorrer su disco homenaje a Ramón Ayala, lanzado en el año 2025, y preparó una puesta en escena simple, con la voz del poeta, compositor, gestor cultural y artista plástico misionero  autorizando el comienzo de su homenaje. Julián Venegas, Joel Tortul y Homero Chiavarino interpretó “El Moncho”, “Posadeña Linda”, “Mírame” (con el violinista santiagueño Pablo Farat) cerrando con “El Mensú”, obra fundamental del artista misionero. Una vez más el público de pie, los consagró con el aplauso

Otro artista que estrenó disco homenaje y lo propuso en el festival fue Ariel Ardit. Es la tercera vez que el intérprete de tango se presenta en el festival y esta vez rompió con los esquemas. Recorrió las canciones más  emblemáticas de Sandro, con carisma y soltura, pero también con respeto: “Así”, “Trigal”, “Porque yo te amo”, entre otras; el tango Penumbras (que el emblemático artista solía cantar en vivo), La “Zamba Azul”  de Tito Francia y Tejada Gómez y cerró con un homenaje a Horacio Guarany (“tengo que cantar algo de folklore, porque sino no me pagan, dijo bromeando”), para terminar con Guarany en “Cuando ya nadie Te Nombre” Otro de los momentos especiales de la quinta luna, que aún tenía más.

El dúo mendocino formado por los guitarristas Nicolás Palma y Exequiel Sandoval -por primera vez en el festival-, representó una región de la que hay poco en el escenario, pero bueno: la cuyana. Aunque el dúo se permite registrar otros paisajes sonoros, la esencia está presente. En la cueca “Nunca con Agua” de (Jiménez y Díaz) bailaron Jorge “Negro” Valdivia y Cari Rodríguez mostrando el cartel que decía “El Agua de Mendoza no se Negocia”.

Damián Lemes, el artista ganador del Pre Cosquín en el rubro Canción Inédita, presentó “La Yuyera”, obra ganadora del certamen; el santafesino Leandro Lovato le puso energía al comienzo con su violín; La Callejera recorrió norte y sur con su repertorio y con la invitación al artista formoseño Ricardo Palavecino, cerraron haciendo una versión de “El Corralero”, tema que cumple 60 años desde su primar grabación por Hernán Figueroa Reyes. Lucio Taragno, revelación Cosquín 2024 Puso su talento una vez más sobre el escenario y otro destacado del Certámen Nuevos Valores de este año, mantuvo a la plaza de pie aplaudiendo por unos largos minutos: el Ballet Sumampa. La danza tradicional folklórica con una vuelta de tuerca, contando una historia con una puesta en escena deslumbrante. También estuvieron en la apertura de la quinta luna

Plaza llena, noche estrellada. Ideal para un cierre romántico con Luciano Pereyra, el broche de oro de la quinta luna

Derechos de autora Natalia Roca

El poeta de la apertura
Leandro Calle, nacido en Zárate provincia de Buenos Aires y residente en Córdoba,  leyó su obra “Los pueblos son Hermanos en el Árbol”.
Voy a plantar un árbol, es probable que muera
Yo quisiera no vagar entre los huesos con el pan de la maldición entre los dientes.
Pero yo voy a plantar un árbol,
Silencio en el silencio, pólvora y palabra
Voy a plantar un árbol para verlo crecer,
Es posible que lo derriben, que se seque que muera sin dar frutos
pero yo voy a plantar un árbol
Y antes de que me castren la memoria
voy a cantar la herrancia de la sed
En tu corazón, voy a plantar un árbol
Digo que voy a plantar un árbol Palestina Quiero decir la vida en medio de tus muertos

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